5 Consejos Para un Buen Orador

He aquí los 5 consejos para un buen orador que puede ser empleado en una presentación memorable de un acontecimiento, circunstancia, disertación o evento.

Estos 5 consejos para un buen orador, en otras palabras, te ayudará en la presentación clara no solamente de tus ideas ante los demás sino tambien en tu formación como persona. Vayamos a ello:

Primero: Haga un Resumen al final

Aprenda de los grandes oradores que resumen en el mismo final los puntos clave que les gustaría que uno recordara.

Así, si alguien se ha dormido durante parte de la charla o no la he entendido, al menos saldrá de la sala con las ideas principales reverberando en su cabeza.

Segundo: Ajuste su charla al tiempo establecido

Muchos consideran poco menos que un delito capital el que un orador se exceda de su tiempo. No es infrecuente que el moderador de una conferencia sea brusco con un orador que sigue hablando después de que haya acabado su tiempo. Incluso en situaciones menos formales, un orador que ignore el límite de tiempo establecido cansará rápidamente a casi todo el auditorio.

Pero en, digamos, 10 minutos: ¿cómo puede condensar el significado del trabajo en el que ha sudado durante los dos últimos años? Esté seguro de que todos los oradores han de enfrentarse a este problema. El principio fundamental es que prácticamente cualquier tema puede presentarse en cualquier intervalo de tiempo. Uno puede comprimir la historia del mundo en 30 segundos si es necesario, o estirar un tratado sobre los hábitos alimenticios de la pulga hasta completar un año de charlas semanales (lo admito, es difícil imaginar que ninguno de los dos atraiga una gran audiencia).

¿Pero qué hacer si se tienen 30 minutos de información y solamente se permiten 20 minutos del programa? Rediseñar el ámbito de su presentación es la única solución aceptable.

Lo que nunca debe hacer es intentar comprimir la charla en el tiempo dado hablando rápidamente, pasando transparencias a la velocidad del rayo y garabateando frenéticamente en la pizarra.

Tercero: Sea sensato con las transparencias

Aunque no necesita adherirse a reglas fijas, como cosa práctica debería dejar varios minutos por transparencia para que el público la absorba. Así que debería evitar transparencias que tengan solamente una o dos líneas de información, igual que evitará esas transparencias tan llenas que abrumen al público.

No es necesario escribir frases completas en su transparencia (aunque, ciertamente, debería hablar frases en completas).

La regla general es que el texto de la transparencia sea lo bastante conciso para ser auto-explicativo, pero no más que eso.

Aprenda donde están el interruptor, control de foco y puntero antes de la charla. Piense asimismo dónde se pondrá usted, porque a menudo estará bloqueando la vista de parte del público si se pone ante el proyector; si ese es el caso, póngase junto a la pantalla y use un puntero.

Cuarto: Desvíe preguntas hostiles

Un día se encontrará con un interlocutor enfadado o agresivo.

Aunque la experiencia es desagradable, no hay necesidad de dejarse llevar por el pánico.

Recuerde que a nadie le gusta una exhibición pública de beligerancia, de modo que la audiencia tomará instintivamente parte por usted.

No importa lo enfadado que se siente usted, debe resistir la tentación de contraatacar. Y nunca entre en debate con su interlocutor. En su lugar, diga simplemente algo como «lo siento, pero parece que tenemos una diferencia de opinión.

Probablemente este no sea el foro adecuado para un debate, pero estaré encantado de discutir el asunto en privado con usted.» Tiempo habrá después para tomarse la revancha con ese cretino.

Quinto: Sobre el uso del chiste

Todo el mundo sabe que un buen chiste o dos puede animar una presentación. Sin embargo, a no ser que sea una persona graciosa por naturaleza, recomiendo que deje a un lado el humor enlatado. La pequeña anécdota que hizo convulsionarse a sus coleguillas la noche anterior ante unas jarras de cerveza puede tener un efecto muy diferente ante extraños con cara de piedra que le observan en la luz fría de la mañana. Esa es una lección que no querrá usted aprender de primera mano.

Estos 5 consejos para un buen orador son extractos de la experiencia de muchos oradores que han dejado huella en la historia de la oratoria.


Fin del Post “5 consejos para un buen orador”.

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